Generalmente, las alergias alimenticias no duran toda la vida, a pesar de que las alergias al cacahuete, los frutos secos y el
marisco pueden ser para siempre. Lo importante es saber que, mientras persista la sensibilidad, la única forma de evitar los
síntomas es evitar el alimento alérgeno.
Si un paciente es extremadamente sensible a un alimento en particular o si padece asma aparte de la alergia alimenticia,
probablemente el especialista recomendará llevar siempre consigo adrenalina inyectable, también denominada epinefrina, para
contrarrestar cualquier reacción alérgica que se pueda tener. Asimismo, es posible que se recomiende llevar siempre este
medicamento en los casos de alergia al veneno de insecto.
La adrenalina inyectable, disponible en un envase fácil de transportar que parece un bolígrafo, es algo que millones de personas
llevan siempre consigo. Con un solo pinchazo en el muslo, estas inyecciones fáciles de administrar, suministran suficiente
adrenalina para contrarrestar la reacción alérgica.
Una caja de adrenalina inyectable suele contener dos inyecciones autoinyectables y un dispositivo para practicar, sin aguja ni
adrenalina, que sirve para que el paciente se entrene en el uso del dispositivo. Aunque el médico también dará instrucciones
sobre cómo utilizar y conservar la adrenalina inyectable, es muy importante familiarizarse con el procedimiento a través de la
práctica.
En el caso de los niños, si él (ella) tiene 12 años o más, asegúrese de que siempre lleve consigo la adrenalina inyectable. Si
su hijo todavía no ha cumplido 12 años, hable con la enfermería del colegio y con su tutor, así como con cualquier otra persona
que esté a su cuidado, para que tengan siempre a mano la adrenalina inyectable por si hubiera una urgencia.
También es importante que se asegure de tener siempre adrenalina inyectable en su casa, así como en las casas de los amigos de la
familia y parientes que frecuenta su hijo. Es posible que el pediatra del niño también le recomiende llevar una placa de alerta
médica colgada de una pulsera o cadena para el cuello. También es una buena idea cargar algún antihistamínico de venta sin receta
médica, que puede ayudar a aliviar los síntomas alérgicos en algunas personas, pero recuerde que los antihistamínicos no se deben
utilizar nunca como sustitutos de la adrenalina.
Cuando un paciente utiliza la adrenalina inyectable, luego deberá ir inmediatamente al servicio de urgencias de un centro médico
u hospitalario, donde le administrarán tratamiento adicional si es necesario. Hasta un tercio de las reacciones anafilácticas
cursan un segundo episodio de síntomas varias horas después del ataque inicial, por lo que es recomendable tener a la persona
bajo observación médica en una clínica u hospital entre 4 y 8 horas después de la reacción, aunque parezca encontrarse bien.
La buena noticia es que sólo una cantidad muy reducida de personas presentan reacciones alérgicas graves que puedan poner en
peligro su vida. Con un buen diagnóstico, las medidas preventivas adecuadas y un correcto tratamiento, la mayoría de los
pacientes pueden mantener sus alergias bajo control y llevar vidas felices y saludables.